El descenso en el nivel del río volvió a generar dificultades para el transporte fluvial en la región, especialmente en el sector del embalse de Peñoncito, donde operadores de ferris y otras embarcaciones han tenido que adoptar medidas para garantizar la continuidad del servicio.
La situación quedó nuevamente en evidencia el pasado 25 de septiembre, cuando las condiciones del afluente dificultaron las maniobras de embarque y desembarque de vehículos.
El bajo nivel del agua redujo las posibilidades de acceso directo a las embarcaciones, obligando a los operadores a intervenir las zonas de llegada. Con palas, picos y otras herramientas, realizaron trabajos para adecuar el terreno y facilitar el tránsito de los vehículos hacia los ferris.
Las labores estuvieron enfocadas principalmente en nivelar y acondicionar los puntos de acceso, de manera que los automotores pudieran subir y bajar de las embarcaciones pese a las condiciones actuales del río.
La situación representa una dificultad adicional para quienes dependen del transporte fluvial en este sector, debido a que las variaciones en el nivel del agua pueden afectar tanto las maniobras de las embarcaciones como los tiempos y condiciones de operación.
El panorama vuelve a poner de manifiesto el impacto que los bajos niveles de los cuerpos de agua están generando sobre la movilidad fluvial y las actividades que dependen de este medio de transporte en la región.

