El presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, presentó este domingo 27 de septiembre su renuncia al cargo, poniendo fin anticipadamente a su segundo mandato presidencial en medio de una prolongada crisis política y de una ola de protestas que se mantiene en el país desde finales de 2024.
Vučić formalizó su dimisión en Belgrado y anunció que entregará sus funciones a la presidenta del Parlamento, Ana Brnabić, quien asumirá como presidenta interina mientras se adelanta el proceso para elegir un nuevo jefe de Estado.
La renuncia se produce en un contexto marcado por las movilizaciones estudiantiles que comenzaron tras el colapso de una cubierta de concreto en la estación ferroviaria de Novi Sad, ocurrido el 1 de noviembre de 2024 y que dejó 16 personas muertas.
Las protestas, que posteriormente se extendieron por diferentes ciudades del país, incorporaron demandas relacionadas con transparencia, investigaciones sobre las responsabilidades por la tragedia y la convocatoria de elecciones anticipadas.
Sin embargo, la salida de Vučić de la Presidencia no significa su retiro de la política. El mandatario encabezará la lista de su Partido Progresista Serbio (SNS) en las elecciones parlamentarias anticipadas previstas para el próximo 25 de octubre y aspira a convertirse en primer ministro si su formación logra conformar el próximo Gobierno.
Indulto a 49 personas
Uno de los últimos actos de Vučić antes de abandonar la Presidencia fue anunciar medidas de indulto para 49 personas. De acuerdo con el propio mandatario y con medios serbios, 23 de ellas están relacionadas con los acontecimientos ocurridos durante el último año y medio de protestas.
El presidente afirmó que las medidas buscan contribuir a una mayor tranquilidad y entendimiento en el país. Las decisiones incluyen personas que ya habían sido condenadas y otras cuyos procesos judiciales se encontraban en curso.
La renuncia abre ahora una nueva etapa institucional para Serbia. Brnabić ejercerá temporalmente la Presidencia, mientras el país se prepara para las elecciones parlamentarias de octubre y para unos nuevos comicios presidenciales que, según lo anunciado por las autoridades, deberán celebrarse antes de finalizar diciembre.

