El Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz llega a una nueva etapa después de una historia reciente marcada por retrasos, disputas contractuales, sanciones y la salida anticipada del concesionario que tenía a su cargo la modernización de la terminal.
Antes del Grupo Aeroportuario del Caribe, el aeropuerto estuvo bajo el esquema de concesión de Aeropuertos del Caribe S.A. (ACSA) fue la empresa concesionaria que administró y operóel Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz de Barranquilla desde marzo de 1997 hasta febrero de 2012.
La experiencia con ACSA fue el antecedente del modelo que posteriormente adoptó la Nación para impulsar una transformación más profunda del Cortissoz. El cambio de concesionario buscaba darle paso a un proyecto de modernización de mayor alcance.
En 2015, el Gobierno adjudicó una nueva concesión al Grupo Aeroportuario del Caribe, con un proyecto estimado inicialmente en alrededor de $610.153 millones. El contrato contemplaba inversiones en infraestructura y la modernización de diferentes áreas del aeropuerto.
Sin embargo, varias de las obras previstas acumularon retrasos. Entre los trabajos afectados estuvieron áreas de equipaje, climatización y espacios destinados a pasajeros.
En enero de 2022, la Agencia Nacional de Infraestructura impuso una multa de $3.000 millones al concesionario por incumplimientos relacionados con la ejecución de obras.
El conflicto contractual terminó en un tribunal de arbitramento de la Cámara de Comercio de Bogotá, que determinó la terminación anticipada y liquidación del contrato de concesión.
Con la salida del operador privado, la Aeronáutica Civil asumió la administración del Cortissoz y puso en marcha un plan para atender el rezago de infraestructura. Entre las inversiones anunciadas se incluyeron recursos por cerca de $150.000 millones para intervenir diferentes componentes de la terminal.
Ahora, el aeropuerto vuelve a estar en el centro de una discusión de mayor alcance: ¿continuar modernizando el Cortissoz bajo una nueva concesión o pensar en una infraestructura aeroportuaria completamente nueva para Barranquilla?
La ANI estudia actualmente la iniciativa privada denominada ‘Puerta de Oro’, que contempla una inversión estimada en $3,1 billones para la modernización y expansión del aeropuerto.
ANI alista socialización de la IP Puerta de Oro para modernizar el aeropuerto Ernesto Cortissoz
El nuevo proyecto abre nuevamente el debate sobre el futuro de la principal terminal aérea del Atlántico y sobre las condiciones que debería tener una eventual nueva concesión para evitar que se repitan los problemas que marcaron el contrato anterior.
Para Barranquilla, la discusión no es menor. El Cortissoz deberá responder al crecimiento de pasajeros, carga y conexiones internacionales de la ciudad, mientras las autoridades deberán definir el modelo financiero y administrativo que permitirá garantizar las inversiones necesarias durante las próximas décadas.
Barranquilla y la visión de un Aerotrópolis: más allá de mejorar el aeropuerto Ernesto Cortissoz

