Un contundente operativo contra las estructuras dedicadas al narcotráfico fue ejecutado en el departamento de Nariño, donde una acción conjunta de la Policía Nacional y la Armada Nacional permitió ubicar un complejo utilizado para el procesamiento de cocaína y decomisar una importante cantidad de estupefacientes e insumos químicos.
De acuerdo con el reporte entregado por el Gobierno nacional, durante la operación fueron incautados 859 kilogramos de cocaína, además de 2.837 galones de insumos líquidos y 570 kilogramos de insumos sólidos que serían utilizados dentro del proceso de producción de la droga.
Las autoridades calificaron el resultado como un golpe a la infraestructura del narcotráfico en esta zona del país, particularmente por la capacidad de producción que tendría el complejo intervenido.
El complejo podía producir hasta tres toneladas mensuales
Uno de los datos que más llamó la atención de la operación fue la capacidad de producción atribuida al complejo cocalero.
Según las autoridades, las instalaciones tenían capacidad para producir hasta tres toneladas de cocaína al mes, lo que evidencia la dimensión de la estructura que operaba en el lugar.

El estupefaciente producido tendría como destino la frontera con Ecuador, desde donde, según las investigaciones, podría continuar su ruta hacia otros puntos utilizados por las organizaciones dedicadas al tráfico internacional de drogas.
La ubicación estratégica de Nariño, particularmente por su cercanía con la frontera ecuatoriana y su conexión con corredores utilizados por grupos armados y redes del narcotráfico, convierte al departamento en un territorio de especial interés para las autoridades.
El vínculo señalado con las disidencias de las FARC
Otro de los elementos revelados por el Gobierno está relacionado con la presunta estructura armada que recibiría recursos provenientes de la actividad ilegal.
Según la información oficial, la organización narcotraficante que operaba el complejo pagaba por su producción criminal a la estructura Alan Rodríguez del Estado Mayor Central, de las disidencias de las FARC.
Esta información será materia de investigación por parte de las autoridades judiciales, que deberán establecer el alcance de los vínculos entre la organización encargada del procesamiento de la cocaína y la estructura armada mencionada.
El hallazgo también pone nuevamente bajo la lupa la relación entre el narcotráfico y los grupos armados ilegales que operan en diferentes zonas del suroccidente colombiano.
Casi 900 kilos de cocaína quedaron fuera de las calles
Con la incautación de los 859 kilos de cocaína, las autoridades evitaron que una importante cantidad de droga pudiera continuar su ruta hacia los mercados ilegales.
A esto se suma el decomiso de los insumos líquidos y sólidos encontrados en las instalaciones, elementos que, de acuerdo con la investigación, estaban destinados a mantener la producción de estupefacientes.
La operación representa así un golpe no solo contra el producto terminado, sino también contra la capacidad logística y de procesamiento de la organización.
Las autoridades avanzan ahora en la recopilación de información para determinar quiénes estaban al frente del complejo, identificar a los responsables de su funcionamiento y establecer con precisión las conexiones con las estructuras armadas señaladas.
El Gobierno destacó el resultado de la operación como parte de las acciones adelantadas para afectar las finanzas y las capacidades logísticas de las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
La investigación continuará para determinar el alcance de esta red criminal y establecer cuál era la ruta que seguía la droga desde Nariño hasta la frontera con Ecuador.

