La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) entregó este domingo un nuevo balance sobre la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado lunes, con una actualización en las cifras de víctimas, personas afectadas y daños materiales.
De acuerdo con el reporte más reciente, 289 personas han fallecido como consecuencia del sismo, cinco menos que las contabilizadas en el informe anterior.
La UNGRD explicó que esta reducción no corresponde a una disminución real de las víctimas, sino a un proceso de depuración y verificación de la información. La entidad indicó que los reportes iniciales, muchos de ellos recibidos de manera verbal durante las primeras horas de la emergencia, están siendo contrastados con los registros oficiales de la Fiscalía General de la Nación, Medicina Legal y los organismos de socorro para evitar duplicidades.
Mientras tanto, el número de personas damnificadas aumentó considerablemente y llegó a 185.016, una cifra que, según la UNGRD, está relacionada principalmente con la información reportada por la Alcaldía de Pereira, una de las ciudades que sufrió mayores afectaciones.
En total, 120.238 familias aparecen registradas como damnificadas en 450 municipios pertenecientes a 15 departamentos del país.
El impacto sobre las viviendas también continúa siendo considerable. El nuevo balance establece que 127.557 viviendas presentan algún tipo de daño, mientras que 26.945 quedaron completamente destruidas.
A esto se suma la afectación de la infraestructura pública y comunitaria. La UNGRD reportó 66 edificios colapsados, además de 285 centros de salud afectados, 2.838 centros educativos y 3.782 centros comunitarios con daños de diferente consideración.
143 personas continúan desaparecidas

Uno de los datos que presenta una variación favorable es el número de personas reportadas como desaparecidas. Según el nuevo balance, la cifra descendió a 143 personas, mientras continúan las labores de búsqueda, identificación y verificación de información en las zonas afectadas.
Las autoridades mantienen desplegados equipos de rescate y atención humanitaria, especialmente en los municipios donde se concentran los mayores daños.
El terremoto tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y generó afectaciones de consideración principalmente en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío.
La emergencia ha obligado al Gobierno Nacional y a las autoridades territoriales a mantener una operación de atención que combina búsqueda y rescate, asistencia humanitaria, atención médica, recuperación de infraestructura y evaluación de los daños para definir la etapa de reconstrucción.
El reporte también da cuenta de la afectación de animales. Hasta el momento, 510 animales han sido rescatados, mientras que otros 822 resultaron afectados por el movimiento telúrico.
Las cifras continúan siendo objeto de actualización a medida que los organismos oficiales verifican la información proveniente de los municipios y avanzan en el registro de las familias afectadas. La magnitud de los daños mantiene a la emergencia como una de las mayores tragedias naturales registradas recientemente en el país.

