Gerónimo Uribe se pronunció sobre la autorización concedida por el Senado al expresidente Gustavo Petro para salir del país y aprovechó el debate para defender la presunción de inocencia, el debido proceso y las garantías constitucionales.
En un extenso pronunciamiento, Uribe sostuvo que la libertad es un valor fundamental y que cualquier restricción debe estar sustentada en un procedimiento riguroso y ajustado a la Constitución y la ley.
El hijo del expresidente Álvaro Uribe recordó que su familia ha vivido situaciones relacionadas con la privación de la libertad y aseguró que esa experiencia lo llevó a desarrollar un mayor respeto por las garantías procesales.
Uribe destacó además las posiciones que, según dijo, escuchó durante la campaña presidencial del hoy presidente Abelardo De La Espriella y del ministro de Justicia, Iván Cancino, sobre la importancia de la presunción de inocencia y el papel de los abogados defensores.
Según su argumento, respetar las garantías procesales no significa favorecer la impunidad. Por el contrario, señaló que estas son necesarias para que las decisiones judiciales tengan legitimidad y puedan sostenerse jurídicamente.
En relación con Gustavo Petro, explicó que un eventual proceso penal contra un expresidente debe cumplir con el procedimiento especial establecido por la Constitución y la legislación colombiana, que contempla la participación de la Cámara de Representantes, el Senado y, finalmente, la Corte Suprema de Justicia.
También se refirió específicamente al permiso otorgado a Petro para salir del país. Recordó que el artículo 196 de la Constitución establece que los expresidentes requieren autorización del Senado para salir de Colombia durante el año siguiente al término de sus funciones.
Uribe señaló que históricamente otros expresidentes han recibido permisos similares y mencionó los casos de Álvaro Uribe, Andrés Pastrana, Juan Manuel Santos e Iván Duque.
— Álvaro Uribe Vélez (@AlvaroUribeVel) August 14, 2026
En ese sentido, sostuvo que, mientras no exista una decisión judicial que restrinja la movilidad de Petro, una prohibición para salir del país podría convertirse en una limitación injustificada de su libertad.
“Nos guste o no, el expresidente Petro no está acusado ni imputado”, afirmó, al señalar que no existe actualmente un proyecto de acusación aprobado, una imputación de cargos de la Fiscalía, una solicitud de extradición extranjera ni una orden judicial que limite su movilidad.
Gerónimo Uribe también aclaró que defender las garantías de Petro no significa respaldar sus actuaciones. Por el contrario, sostuvo que la ciudadanía debe exigir que cualquier conducta presuntamente irregular cometida durante su gobierno sea investigada a fondo y que la justicia actúe sin sesgos.
Para cerrar su pronunciamiento, recurrió a una frase atribuida a Simón Bolívar para advertir sobre el riesgo de convertir la indignación política en una forma de venganza.
Su mensaje central fue claro: la presunción de inocencia y el debido proceso no deben confundirse con impunidad, sino entenderse como condiciones esenciales para que la justicia sea legítima y efectiva.

