La erosión en la ribera del río mantiene en estado de preocupación a los habitantes de Remolino, Magdalena, ante el avance de la inestabilidad del terreno y el temor de que la situación pueda agravarse si no se adoptan medidas de manera oportuna.
La comunidad ha advertido sobre las condiciones que presenta actualmente la zona y solicita la intervención de las autoridades para evaluar el nivel de riesgo y establecer acciones que permitan proteger a las familias y sectores que podrían verse afectados.

La preocupación aumentó este domingo luego de que fueran difundidas imágenes tomadas en diferentes momentos del día. Una de las fotografías corresponde a la mañana y otra a la noche, mostrando las condiciones de la ribera y la percepción de cambio que mantiene en alerta a los residentes.
El llamado está dirigido a las autoridades locales, departamentales y a las entidades encargadas de la gestión del riesgo, entre ellas la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), para que se realice una evaluación técnica de la zona y se determine el alcance de la erosión.

Más allá de las imágenes y de la preocupación expresada por la comunidad, uno de los principales interrogantes es qué tan cerca estaría el proceso erosivo de comprometer viviendas, vías, infraestructura u otros espacios utilizados por los habitantes.
La situación también plantea otra pregunta: ¿se están tomando las medidas preventivas necesarias antes de que la inestabilidad del terreno pueda convertirse en una emergencia de mayores proporciones?
Mientras esperan una respuesta institucional, los habitantes de Remolino permanecen atentos a la evolución de la ribera y reiteran su llamado para que la situación sea atendida con carácter preventivo y no cuando las afectaciones ya sean mayores.
La comunidad pide que se actúe con prontitud, se establezca técnicamente el nivel de riesgo y se definan las obras o medidas necesarias para evitar que la erosión continúe avanzando.

