A pocos días de la posesión presidencial, la cúpula de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional llegó a Cali para supervisar y ajustar los últimos detalles del dispositivo de seguridad que será implementado durante la ceremonia de investidura del presidente electo, Abelardo De La Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto.
A través de un comunicado, el Comando General de las Fuerzas Militares informó que, junto con la Policía Nacional y las autoridades nacionales, regionales y locales, se adelantan las labores de coordinación para garantizar la seguridad de los asistentes y el normal desarrollo del evento.
La llegada de la cúpula militar se produce mientras avanzan los preparativos para una posesión que, por primera vez en varias décadas, se realizará fuera de Bogotá. El acto protocolario tendrá lugar en la Arena de la Universidad de Santiago de Cali, donde se espera la presencia de altas autoridades del Estado, delegaciones internacionales e invitados especiales.
En medio de los preparativos, el presidente electo reiteró que su ceremonia de posesión será austera. Durante una transmisión en vivo, aseguró que dio instrucciones al secretario general de la Presidencia para reducir al máximo los gastos del evento y evitar la ejecución total del presupuesto destinado para la ceremonia.
«Le di instrucciones al secretario general de la Presidencia para que se ahorren la mayor cantidad de recursos posibles y no se ejecute la totalidad del presupuesto. Será una posesión austera», afirmó De La Espriella.
Otro de los anuncios realizados durante la jornada fue la confirmación de que Cali contará con una sede alterna de la Presidencia de la República. Tras una reunión entre el mandatario electo y el alcalde Alejandro Eder, se informó que la antigua sede de la FES funcionará como Palacio Presidencial en la capital del Valle del Cauca.
Asimismo, De La Espriella reveló que su gobierno proyecta construir una nueva casa presidencial en Barranquilla, iniciativa con la que busca fortalecer la presencia institucional del Gobierno Nacional en la región Caribe y avanzar en su propuesta de descentralización administrativa.
Por su parte, el alcalde Alejandro Eder destacó que la posesión presidencial representará una oportunidad histórica para Cali, al prever un importante impacto en materia de turismo, generación de empleo y dinamización de la economía local durante los días del evento.

