Un poderoso terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón, dejando al menos 50 personas heridas, importantes daños en infraestructura y miles de hogares sin servicio de energía eléctrica, mientras las autoridades mantienen activadas las labores de emergencia y el monitoreo por posibles réplicas.
El movimiento telúrico se registró en la isla de Kyushu y fue percibido con gran intensidad en varias localidades de la región. Inicialmente, las autoridades emitieron una alerta por posible tsunami para algunas zonas costeras, aunque esta fue levantada poco tiempo después al no registrarse olas de consideración.
Uno de los hechos que más preocupa a los organismos de socorro ocurrió en un centro comercial, donde el colapso parcial de una estructura dejó a varias personas atrapadas. Equipos especializados de rescate trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes y evacuar a quienes permanecen en el lugar.

El terremoto de igual forma generó interrupciones en el transporte. Los servicios ferroviarios se suspendieron de manera temporal, esto entre algunos trenes de alta velocidad, mientras que las operaciones aéreas sufrieron afectaciones. Unos 48.000 hogares quedaron sin luz en la región, esto según datos de la compañía eléctrica Kyushu Electric Power.
Ante la probabilidad de que haya nuevos movimientos, las autoridades solicitaron a la población que se mantendrá alerta en el transcurso de los próximos días. Los expertos también advirtieron el riesgo de posibles réplicas y secciones de tierra en las zonas que fueron testigos de las más notables sacudidas.
Tras el terremoto, Japón notificó de forma inicial un aviso de tsunami para distintas zonas costeras. Sin embargo, la alerta fue levantada después de que no se registrara un tsunami significativo.
Por su parte, Las autoridades nucleares japonesas informaron que no detectan alguna anomalía en las centrales nucleares ubicadas en la región, esto a la vez que siguen las inspecciones para determinar si puede haber daños adicionales.
El sismo vuelve a poner a Kumamoto en el centro de la atención debido a que la prefectura ha sufrido una enorme secuencia de terremotos en 2016 , dejando cientos de muertos y millas de heridos, además de graves daños en viviendas e infraestructuras.

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, informó que el Gobierno desplegó un amplio operativo de respuesta para atender la emergencia y señaló que las autoridades continúan evaluando el número de víctimas y la magnitud de los daños.
«Estamos dando prioridad absoluta a la protección de la vida de las personas», manifestó la mandataria, al tiempo que confirmó reportes de personas lesionadas, incendios, cortes de energía y afectaciones en carreteras, puentes y edificios.
El terremoto también provocó la suspensión de servicios ferroviarios, incluidas líneas de tren de alta velocidad, además del cierre temporal del aeropuerto de Kumamoto para realizar inspecciones de seguridad. Varias empresas ubicadas en la región activaron protocolos de emergencia y evacuaron preventivamente a sus trabajadores.
La prefectura de Kumamoto revive con este nuevo sismo el recuerdo del devastador terremoto de 2016, uno de los más destructivos de la historia reciente del país, que dejó decenas de muertos y cuantiosos daños materiales.
Las autoridades japonesas mantienen un monitoreo permanente de la actividad sísmica ante la posibilidad de nuevas réplicas e hicieron un llamado a la población para seguir las recomendaciones de los organismos de emergencia y permanecer atenta a la información oficial mientras continúan las labores de rescate y evaluación de daños.

