Sectores políticos y comunitarios le reclaman al mandatario departamental priorizar la crisis hídrica y los problemas en municipios y corregimientos, mientras la administración aclara que las obras de la Presidencia en Barranquilla no usan fondos públicos.
La controversia política en el departamento del Atlántico escaló un nuevo peldaño. En medio de las emergencias por escasez de agua e deficiencias en servicios básicos que atraviesan varios municipios y corregimientos, la gestión del gobernador Eduardo Verano de la Rosa ha quedado bajo el ojo del huracán por su activo protagonismo en la logística de la futura sede alterna de la Presidencia de la República.
Sectores de la oposición, liderados por bancadas como el Pacto Histórico, radicaron formalmente una serie de derechos de petición exigiendo explicaciones detalladas sobre las obras que se adelantan dentro del Batallón Paraíso.
Las críticas: «¿Prioridades trocadas?»
Las reclamaciones de líderes comunitarios y voceros políticos apuntan a que el gobierno departamental debería enfocar la totalidad de sus esfuerzos e inversión institucional en atender los reclamos sociales urgentes:
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Crisis de agua potable: Habitantes de sectores vulnerables y zonas rurales claman por intervenciones inmediatas ante el desabastecimiento.
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Obras inconclusas: Urgencias en infraestructura vial, salud y mitigación de riesgos que aún esperan respuesta oficial.
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Enfoque de gobierno: Críticos señalan que la coordinación para la estadía del Ejecutivo Nacional ha distraído la agenda del mandatario regional.
La respuesta de Verano: «Cero pesos públicos del departamento»
Ante la marejada de cuestionamientos, el gobernador Eduardo Verano de la Rosa salió al paso para aclarar las condiciones en las que la Gobernación interviene en las adecuaciones militares:
«La Gobernación del Atlántico no ha destinado ni un solo peso de los recursos públicos departamentales a estas obras. Nuestra labor se ha limitado a actuar como articuladores con el sector privado local», precisó el mandatario.
Según el gobierno departamental:
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Financiación privada: Las reformas y dotación logística son costeadas por aportes e iniciativas del empresariado local.
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Seguridad y logística: Se eligió el Batallón Paraíso tras descartar inmuebles como el Edificio de la Aduana debido a rigurosos estudios de riesgo e infraestructura exigidos por la Fuerza Pública para albergar un despacho presidencial.
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Continuidad de la gestión: Verano argumenta que la consecución de una sede presidencial impulsará la descentralización y traerá beneficios de gestión directa para la región Caribe.
Pese a las aclaraciones de la administración, la ciudadanía en los municipios del Atlántico mantiene la presión sobre el gobernador para que las soluciones de fondo en los territorios lleguen con la misma celeridad con la que avanza el proyecto presidencial.

