El futuro del Sistema Inteligente de Transporte Público de Barranquilla (SIBUS) ha entrado en un escenario de disputa jurídica. Luego de que el Tribunal Administrativo del Atlántico declarara la nulidad de la resolución que le dio vida a este sistema de pago y recaudo, el Área Metropolitana de Barranquilla (AMB) salió al paso para dar un mensaje de tranquilidad a los usuarios: el fallo aún no está ejecutoriado (en firme) y el sistema sigue operando con normalidad.
Gustavo Santos, subdirector del AMB, confirmó que la entidad no comparte los argumentos de la decisión judicial y que agotará todas las instancias legales para defender la continuidad de la plataforma.
El contraataque legal del Área Metropolitana
Aunque desde el AMB manifestaron ser sumamente respetuosos de los dictámenes de la ley, Santos fue enfático al señalar que recurrirán la sentencia del Tribunal. Al no estar ejecutoriado el fallo, la nulidad de la resolución de creación del SIBUS no se aplica de manera inmediata, lo que le otorga un margen de maniobra jurídica a la administración metropolitana para elevar el caso a una instancia superior (como el Consejo de Estado).
El subdirector del AMB insistió en que el SIBUS va mucho más allá de ser un simple validador de pasajes; se trata de una herramienta de planificación urbana y de sostenibilidad para la ciudad.

Lo que está en juego: El salvavidas financiero de Transmetro
La defensa técnica del SIBUS no solo se centra en la comodidad del recaudo electrónico para los ciudadanos. De acuerdo con el Área Metropolitana, este sistema de transporte inteligente es actualmente una de las principales arterias de financiación para la renovación del sistema masivo:
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Modernización de la flota: Los recursos recaudados y gestionados bajo el modelo del SIBUS están directamente vinculados a los fondos destinados a la compra de nuevos buses para Transmetro.
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Mejora de la cobertura: La tecnología implementada ayuda a regular las frecuencias y controlar las rutas del transporte público colectivo en Barranquilla y su zona de influencia (Soledad, Galapa, Puerto Colombia y Malambo).
El impacto de un fallo definitivo: Si la nulidad del SIBUS llega a confirmarse en última instancia, el recaudo electrónico en los buses tradicionales podría verse suspendido de forma indefinida, frenando de tajo los planes de modernización tecnológica y los subsidios cruzados que oxigenan la operación financiera de Transmetro.
Por ahora, los barranquilleros pueden seguir utilizando sus tarjetas inteligentes y abordar las rutas habituales mientras la batalla jurídica se traslada a los despachos de los magistrados.

