El presidente electo de los colombianos, Abelardo De La Espriella, arribó a la capital de Santander para liderar la segunda sesión de los encuentros territoriales de empalme programados antes de su posesión oficial el próximo 7 de agosto.
Tras una primera jornada de diagnósticos realizada la semana pasada en la ciudad de Cúcuta, el mandatario entrante enfoca ahora sus esfuerzos en la región santandereana bajo la premisa que marcó su llegada: “Todo empezó aquí”.
Recibimiento y agenda multisectorial
A su llegada al Aeropuerto Internacional Palonegro, De La Espriella fue recibido formalmente por el actual alcalde de la ciudad y ministro designado de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, quien encabezó la comitiva del próximo gabinete gubernamental.
Durante su estadía en Bucaramanga, el presidente electo cumplirá con una agenda de trabajo de alto nivel que incluye:
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Mesas técnicas: Reuniones directas con el gobernador de Santander y los alcaldes de los distintos municipios del departamento.
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Diálogo productivo: Encuentros con gremios económicos locales y líderes de diversos sectores productivos de la región.
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Prioridades regionales: Recepción y análisis de los proyectos e iniciativas estratégicas que las autoridades locales consideran urgentes para el departamento.
Los ejes temáticos del empalme
La jornada de trabajo está diseñada para estructurar la hoja de ruta del próximo cuatrienio con base en las necesidades reales del territorio. De acuerdo con el equipo de prensa del gobierno entrante, las mesas de empalme se concentrarán en cuatro pilares fundamentales para el oriente del país:
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Infraestructura: Evaluación del estado de las vías y las megaobras pendientes de la región.
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Vivienda: Coordinación de proyectos habitacionales liderados por el nuevo ministro sectorial.
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Movilidad: Análisis de los sistemas de transporte masivo y conectividad intermunicipal.
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Desarrollo regional: Estrategias conjuntas para la reactivación económica del departamento.
Objetivo de la gira territorial: Con estas sesiones, De La Espriella busca consolidar una agenda de prioridades descentralizada antes de asumir formalmente el cargo, integrando las propuestas de los entes territoriales y los gremios a las políticas del Gobierno nacional.

