La Nueva EPS hizo públicos sus estados financieros correspondientes a los años 2023 y 2024 y reconoció que su principal dificultad financiera está relacionada con el costo de la prestación de los servicios de salud, el cual superó los recursos que recibió para atender a sus afiliados.
A través de un comunicado, la entidad intervenida por el Estado aseguró que el problema no radica en los gastos administrativos, sino en la insuficiencia de los ingresos frente al crecimiento de los costos médicos.
Según las cifras divulgadas, durante 2024 la EPS registró ingresos ordinarios por 22,2 billones de pesos, mientras que el costo de la prestación de servicios de salud alcanzó los 26,4 billones de pesos, generando un importante déficit operativo.

La entidad precisó además que los gastos administrativos fueron de aproximadamente 0,5 billones de pesos, equivalentes a cerca del 2,5 % de los ingresos ordinarios, porcentaje que considera reducido frente al tamaño de la operación que atiende a millones de usuarios en todo el país.
Como consecuencia de este desbalance financiero, la Nueva EPS reportó una pérdida de 4,8 billones de pesos al cierre de 2024, una de las cifras más altas registradas por una entidad promotora de salud en Colombia.

Otro de los hallazgos revelados por la intervención tiene que ver con un rezago histórico en el procesamiento de cuentas médicas. De acuerdo con la EPS, durante la revisión financiera se identificaron cerca de 10 millones de facturas acumuladas desde 2008, situación que impactó significativamente los resultados financieros e incrementó el nivel de pasivos de la organización.
La publicación de estos estados financieros representa un hecho relevante para el sector salud, ya que es la primera vez en varios años que la entidad presenta información financiera actualizada y certificada tras las intervenciones administrativas que ha enfrentado.
Se espera que los documentos completos queden disponibles para consulta pública en el portal web oficial de la Nueva EPS, en cumplimiento de las disposiciones de transparencia y acceso a la información.
Las cifras conocidas reabren la discusión sobre la sostenibilidad financiera del sistema de salud colombiano y sobre la suficiencia de los recursos asignados para garantizar la atención de millones de afiliados en todo el territorio nacional.

