La Nueva EPS presentó oficialmente sus estados financieros correspondientes a 2023 y 2024, revelando que los recursos recibidos por concepto de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) fueron insuficientes para cubrir los costos de atención en salud de sus afiliados.
Se trata de la primera vez que la entidad radica y certifica sus estados financieros tras las intervenciones administrativas que ha enfrentado. Hasta ahora, la información financiera más reciente disponible correspondía a septiembre de 2023, pese a que la EPS presta servicios a cerca de 11 millones de usuarios en todo el país.
Los documentos fueron suscritos por el agente especial interventor, Jorge Iván Ospina Gómez, y la contadora Sandra Patricia Perdomo Salas. Por su parte, la revisora fiscal, Gladys Sefora Asprilla Coronado, firmó los estados con la anotación «En proceso de auditoría», precisando que aún no ha emitido un dictamen independiente sobre la información financiera.

Según el informe, durante 2024 la Nueva EPS obtuvo ingresos ordinarios por 22,2 billones de pesos, mientras que los costos asociados a la prestación de servicios de salud ascendieron a 26,4 billones, superando ampliamente los recursos percibidos por la entidad.
A ello se sumaron gastos administrativos cercanos a 0,5 billones de pesos, equivalentes aproximadamente al 2,5 % de los ingresos ordinarios.
Como resultado, la EPS cerró el año 2024 con pérdidas por 4,81 billones de pesos. Aunque la cifra continúa siendo elevada, representa una reducción frente a las pérdidas registradas en 2023, cuando alcanzaron los 6,58 billones de pesos.

Los estados financieros serán publicados para consulta pública, en cumplimiento de las obligaciones legales de transparencia, y podrán ser revisados por los ciudadanos a través del portal oficial de la Nueva EPS.
Las cifras presentadas reavivan el debate sobre la suficiencia de la UPC para financiar la atención en salud y sobre la sostenibilidad financiera del sistema, especialmente en una de las EPS con mayor número de afiliados en Colombia.

