La tranquilidad de la tarde de este martes se rompió de golpe en el suroccidente de Barranquilla. Las balas volvieron a zumbar en el barrio Lipaya, dejando como saldo dos personas heridas y una comunidad sumida en la zozobra. Lo que iba a ser un presunto ajuste de cuentas terminó arrastrando a una mujer que simplemente pasaba por el lugar equivocado.
El reloj marcaba la tarde del 7 de julio cuando la rutina de la calle 81 con carrera 9J1 se interrumpió de forma violenta. Según los primeros reportes, dos sujetos a bordo de una motocicleta irrumpieron en la zona. El parrillero, sin mediar palabra, desenfundó un arma de fuego y la emprendió contra un hombre que se encontraba en el sector, quien presuntamente era el blanco fijo de los sicarios.
Sin embargo, el caos no terminó con el primer objetivo. En su afán por huir y sembrar el pánico, los criminales continuaron disparando a quemarropa mientras aceleraban la moto. Fue en ese escape frenético donde la tragedia escaló: una mujer que transitaba por la cuadra fue alcanzada por el fuego cruzado, recibiendo dos impactos de bala de manera accidental.
El auxilio: La comunidad reaccionó de inmediato. Entre gritos y desespero, varios vecinos auxiliaron a los dos heridos, trasladándolos de urgencia al Camino La Manga, donde a esta hora permanecen bajo estricta observación médica.
Hasta el momento, las autoridades han mantenido bajo reserva la identidad de las víctimas y sus partes médicos. Por su parte, la Policía Metropolitana de Barranquilla ya desplegó un operativo en la zona: recolectan testimonios, revisan cámaras de seguridad del sector y atan cabos para dar con el paradero de los gatilleros que volvieron a teñir de sangre las calles de la ciudad.

