Supermercados, casinos, hoteles y hasta un transformador ilegal en La Guajira fueron descubiertos en flagrante defraudación de fluidos durante operativos especiales de control.
En una ofensiva frontal contra las conexiones irregulares que afectan la estabilidad del sistema eléctrico, la empresa Air-e Intervenida desplegó un robusto operativo técnico que permitió detectar nuevos y sofisticados casos de hurto de energía en locales comerciales de los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira.
Las acciones, que forman parte de la estrategia para garantizar un servicio público seguro y confiable, pusieron al descubierto desde medidores alterados hasta líneas directas de alta tensión sin ningún tipo de registro de consumo.
El mapa del fraude en Barranquilla y Soledad
En el área metropolitana de Barranquilla, los técnicos de la compañía intervenida detectaron cinco puntos críticos donde establecimientos comerciales evadían el pago real del servicio:
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Juan Mina: Un reconocido supermercado de la zona funcionaba con un equipo de medida conectado de manera directa a la red de distribución.
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Barrio Santo Domingo: Un establecimiento de apuestas tipo casino operaba con el servicio directo y carecía por completo de medidor.
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Sector de Santa Helena: Una estación de servicio (gasolinera) fue sorprendida con un equipo de medición que no cumplía con los estándares técnicos exigidos por la ley.
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Barrio Abajo: Una bodega destinada al almacenamiento de alimentos fríos tenía su equipo de medida severamente manipulado para alterar los registros de consumo de los sistemas de refrigeración.
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Soledad (Barrio Costa Hermosa): Las autoridades descubrieron que un hotel de la zona mantenía una conexión directa a las redes de energía.
Irregularidades en Magdalena y La Guajira
La inspección técnica también arrojó resultados contundentes en otros departamentos de la región. En Santa Marta (Magdalena), se reportaron tres hallazgos de gravedad: un hostal ubicado en el corregimiento turístico de Taganga presentaba señales evidentes de manipulación en su medidor, mientras que un restaurante en el sector del Centro registraba irregularidades técnicas similares.
Por su parte, el caso más complejo en términos de infraestructura ilegal se registró en la zona rural de Uribia (La Guajira). Allí se desmantelaron dos servicios directos sin medidor que abastecían a una casa-finca y a una planta de venta de agua. Uno de estos predios se encontraba conectado de forma fraudulenta a un transformador ilegal de 75 KVA, lo que representaba un alto riesgo de cortocircuito y afectación para las comunidades aledañas.
La empresa prestadora del servicio recordó que la manipulación de redes y la defraudación de fluidos no solo configuran un delito tipificado en el Código Penal, sino que deterioran la calidad del voltaje y ponen en riesgo la vida de las personas.

