Las autoridades migratorias de Estados Unidos intensificaron los operativos de control en todo el país y, en apenas cinco días, detuvieron a más de 10.000 inmigrantes indocumentados, según informó The New York Times, que cita documentos oficiales y entrevistas con funcionarios federales.
De acuerdo con la publicación, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) duplicó durante la última semana su capacidad operativa, alcanzando un promedio cercano a 2.000 arrestos diarios, en medio de la estrategia impulsada por la administración del presidente Donald Trump para aumentar las deportaciones.
A diferencia de las redadas masivas que en ocasiones anteriores fueron ampliamente difundidas, el medio estadounidense señala que las autoridades han adoptado una metodología más discreta. Los agentes estarían realizando detenciones durante controles de tránsito, en la vía pública y en citas rutinarias relacionadas con procesos migratorios.
Según fuentes consultadas por el diario, el objetivo es acelerar el cumplimiento de las metas de deportación establecidas por la Casa Blanca. Como consecuencia de esta política, la población recluida en los centros de detención migratoria supera actualmente las 63.000 personas.
El informe también advierte sobre un aumento en la mortalidad dentro de estos centros. De acuerdo con los datos citados, entre 2009 y 2024 se registró, en promedio, un fallecimiento por cada 3.848 personas detenidas. Sin embargo, desde enero de 2025 esa proporción habría aumentado a un deceso por cada 1.630 detenidos, una cifra que ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes.
Las autoridades estadounidenses no se han pronunciado públicamente sobre estos indicadores, mientras continúan los operativos migratorios en distintos estados del país.

