El Aeropuerto Internacional Rafael Núñez de Cartagena volvió a convertirse en el escenario de una frustrada operación de contrabando de estupefacientes a gran escala. Una mujer de 47 años, oriunda de Tuluá (Valle del Cauca) y quien se identificaba en sus círculos como modelo y emprendedora, fue interceptada por la Policía Nacional cuando pretendía abordar un vuelo internacional con destino a Europa portando una maleta cargada de alcaloides.
El arresto se produjo en los filtros de seguridad de la terminal aérea, gracias a las labores de perfilamiento de pasajeros y control de equipajes que la Policía Antinarcóticos realiza de manera permanente.
El «doble fondo» que delató el viaje a Europa
Según el reporte oficial de las autoridades, el comportamiento de la pasajera levantó sospechas entre los uniformados, lo que motivó una inspección exhaustiva de sus pertenencias. Al pasar sus dos maletas de mano por los sistemas de control, los agentes detectaron anomalías estructurales.
Al abrir el equipaje, los uniformados descubrieron una modalidad ya conocida pero sofisticada:
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El hallazgo: Tres láminas ocultas bajo la modalidad de doble fondo.
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La sustancia: Tras aplicar la Prueba de Identificación Preliminar Homologada (PIPH), se confirmó positivo para cocaína.
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La cantidad: Un peso neto que supera los dos kilogramos de alta pureza.
Una ruta de 80.000 euros
La investigación preliminar reveló que la detenida tenía trazada una ruta estratégica para evadir los controles del viejo continente. Su itinerario marcaba como primera escala la ciudad de Ámsterdam (Países Bajos), para luego realizar una conexión final hacia el exclusivo destino turístico de Palma de Mallorca (España), donde la mercancía iba a ser distribuida.
Impacto financiero: La Policía Nacional estimó que el valor del cargamento en el mercado ilegal europeo ronda los 80.000 euros (más de 300 millones de pesos colombianos). Con esta incautación se evitó la comercialización de al menos 5.000 dosis en las calles europeas.
Situación jurídica
La presunta modelo fue trasladada de inmediato y puesta a disposición de la Fiscalía General de la Nación. En las próximas horas, un juez de control de garantías definirá su situación jurídica por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
Mientras tanto, las agencias de inteligencia criminal intentan determinar si la mujer fue instrumentalizada como «mula» bajo engaños y presiones económicas, o si forma parte activa de una red transnacional de narcotráfico con rutas fijas desde el Caribe colombiano.

