Los proyectos eólicos Alpha y Beta, considerados estratégicos para el futuro energético del país, volverán a ponerse en marcha en La Guajira tras un compromiso adquirido por la empresa Greenwood Energy durante una reunión con el Gobierno nacional.
La reactivación de estas iniciativas representa un nuevo impulso para la transición energética en Colombia, luego de varios años marcados por dificultades sociales, ambientales y comunitarias que frenaron su desarrollo.
Durante el encuentro, la compañía presentó los avances técnicos, ambientales y sociales alcanzados hasta la fecha, así como la hoja de ruta diseñada para culminar los procesos de relacionamiento con las comunidades indígenas y las consultas previas necesarias para avanzar hacia la fase de construcción.
La empresa informó que actualmente cuenta con la totalidad de las licencias ambientales y los derechos de desarrollo transferidos por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), situación que le permite asumir directamente la ejecución de los proyectos.
Los parques eólicos Alpha y Beta tendrán una capacidad instalada conjunta superior a 490 megavatios, una cifra considerada clave para fortalecer la generación de energías renovables y contribuir a la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, señaló que estas iniciativas se habían convertido en un símbolo de las dificultades que enfrentan los grandes proyectos energéticos en Colombia debido a los desafíos sociales y territoriales.
“Aprendimos de esa experiencia y hoy podemos decir que vamos a sacarlos adelante, construyendo confianza con las comunidades y garantizando que la transición energética tenga un verdadero enfoque territorial”, manifestó el funcionario.
Uno de los mayores retos para la ejecución de los proyectos será culminar los procesos de consulta previa. Según la información presentada, estos involucran a 108 comunidades y contemplan alrededor de 130 protocolizaciones, además de cerca de 195 reuniones sociales y comunitarias.
La reactivación de Alpha y Beta es vista por el Gobierno como una oportunidad para consolidar a La Guajira como uno de los principales polos de generación de energía renovable del país, aprovechando el enorme potencial eólico de la región y promoviendo inversiones que impulsen el desarrollo económico local.

