En una operación de alto impacto desarrollada en el municipio de Uribia, en La Guajira, las autoridades colombianas lograron la captura de Pedro Luis Cotes Bernier, señalado por inteligencia como uno de los principales articuladores logísticos del denominado ‘Clan Cotes’, una estructura criminal dedicada al envío de cocaína hacia Norteamérica.
El procedimiento fue ejecutado de manera conjunta entre la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional de Colombia y el Ejército Nacional de Colombia, en el marco de una ofensiva contra redes narcotraficantes que operan en la región Caribe y la frontera con Venezuela.
De acuerdo con información de las autoridades, la estructura desmantelada tendría capacidad para movilizar entre dos y tres toneladas mensuales de clorhidrato de cocaína. Los cargamentos eran enviados desde puntos clandestinos en la Alta Guajira, utilizando corredores terrestres controlados por hombres armados y posteriormente rutas marítimas en lanchas rápidas tipo go-fast con destino a Centroamérica.
Las investigaciones señalan que el capturado ejercía control violento sobre trochas fronterizas y sectores estratégicos del desierto guajiro, utilizados como plataformas logísticas para el tráfico internacional de estupefacientes.
Tras su detención, el presunto cabecilla fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad a Bogotá, donde deberá responder ante la justicia colombiana. Además, es requerido por la Corte Distrital del Sur de Florida por cargos federales relacionados con narcotráfico a gran escala, lo que abre paso a un eventual proceso de extradición.
Las autoridades calificaron esta operación como un golpe clave a las finanzas y la logística del narcotráfico en el norte del país, al afectar una de las rutas más activas de salida de droga hacia el Caribe y Estados Unidos.

