La tranquilidad de la noche del pasado jueves 23 de abril se vio interrumpida cuando dos sujetos a bordo de una motocicleta dispararon indiscriminadamente contra un grupo de jóvenes que departían en el barrio El Bosque.
La inseguridad vuelve a ser protagonista en la capital del Atlántico. Un nuevo hecho de sangre ocurrió en el barrio El Bosque, específicamente en la calle 68 con carrera 9K, donde un ataque sicarial dejó como saldo cuatro personas heridas, generando momentos de pánico entre los residentes del sector.
Cronología de los hechos
Según las versiones preliminares, el ataque se registró en horas de la noche del jueves, cuando un grupo de jóvenes se encontraba conversando en una esquina del barrio. En ese momento, dos individuos que se movilizaban en una motocicleta abordaron al grupo y, sin mediar palabra, abrieron fuego contra ellos.
Tras cometer la acción criminal, los agresores huyeron a toda velocidad por las calles del barrio, perdiéndose en medio de la oscuridad. La comunidad, atónita ante lo ocurrido, fue quien dio aviso a las autoridades y ayudó a socorrer a las víctimas.

Reporte de víctimas
El atentado dejó cuatro personas lesionadas, todas jóvenes residentes de la zona. Las autoridades han identificado a las víctimas de la siguiente manera:
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Jhonny Junior Murillo Rebolledo, de 21 años.
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Miguel Ángel Murillo Rebolledo, de 18 años (hermano del anterior).
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Deyanira Barroso Rebolledo, de 29 años.
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José Armando Paredes Chamorro, de 21 años.
Estado de salud y atención médica
Tras el ataque, los heridos fueron trasladados rápidamente a centros asistenciales para recibir atención especializada. Tres de los jóvenes fueron remitidos a la Clínica San Ignacio, mientras que el cuarto afectado recibió los primeros auxilios en un centro médico ubicado dentro del mismo barrio El Bosque. Hasta el momento, no se ha entregado un parte médico oficial sobre la gravedad de las lesiones de los afectados.

Contexto de inseguridad
El suceso ha encendido nuevamente las alarmas en el suroccidente de Barranquilla. Vecinos del sector, quienes manifestaron su temor ante la situación, expresaron que este tipo de hechos se han vuelto frecuentes, alterando la cotidianidad de sus familias.
«Estaban hablando como cualquier noche y de repente empezaron los disparos. Esto no puede seguir así», comentó uno de los habitantes del sector, quien prefirió mantener su identidad bajo reserva por razones de seguridad.
Las autoridades judiciales ya adelantan las investigaciones pertinentes para determinar los móviles de este atentado y lograr la identificación y captura de los responsables. Este nuevo evento se suma a la preocupante racha de violencia que atraviesa la ciudad, lo que ha generado interrogantes sobre la efectividad de las medidas de vigilancia y control en las zonas consideradas de mayor riesgo.

