Estas maniobras permiten a las tripulaciones de los helicópteros MI-17 y al personal técnico entrenar procedimientos especializados en condiciones de baja visibilidad, incrementando los niveles de seguridad, coordinación y precisión en escenarios complejos.
El entrenamiento nocturno es fundamental para garantizar la continuidad de las operaciones aéreas en apoyo a la atención de desastres y emergencias que afecten a la población.
Con este tipo de ejercicios, el Ejército Nacional reafirma su compromiso con el alistamiento permanente, la protección de la vida y el fortalecimiento de sus capacidades para actuar de manera oportuna en cualquier región del país.

