El precio del petróleo superó este domingo la barrera de los 100 dólares por barril, alcanzando su nivel más alto desde la invasión de Russia a Ukraine en 2022. El repunte se produce en medio del aumento de las tensiones en Medio Oriente y del temor de los mercados a que el conflicto con Iran provoque restricciones prolongadas en el suministro mundial de crudo.
La subida de los precios se aceleró después de que Irán amenazara con atacar cualquier petrolero que atraviese el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por el que transita cerca del 20 % del petróleo que se comercializa en el mundo.
Los futuros del petróleo estadounidense registraron un aumento cercano al 18 %, ubicándose alrededor de US$108 por barril, su nivel más alto desde julio de 2022. Incluso, durante la noche del domingo, el crudo llegó a cotizar brevemente cerca de US$110 por barril.
Por su parte, los futuros del Brent, referencia internacional del mercado energético, también registraron un fuerte incremento cercano al 16 %, acercándose igualmente a los US$108 por barril.
Reacción de Estados Unidos
El presidente de United States, Donald Trump, reaccionó al aumento de los precios señalando que el impacto económico es menor frente a los objetivos de seguridad en el conflicto.
“Los precios del petróleo a corto plazo, que caerán rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear iraní, son un precio muy bajo a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo. ¡Solo los tontos pensarían diferente!”, escribió el mandatario en su red social Truth Social.
Riesgo de mayores alzas
Analistas del mercado advierten que el panorama podría agravarse si se interrumpe el tránsito por el Estrecho de Ormuz. Según el analista de crudo de la firma Kpler, Homayoun Falakshahi, el precio del petróleo podría alcanzar los US$150 por barril a finales de marzo si no se restablece el tráfico en esa zona estratégica.
Impacto en los mercados financieros
El fuerte aumento del crudo también ha golpeado a los mercados financieros. Los futuros del índice Dow Jones Industrial Average cayeron más de 800 puntos (1,7 %), mientras que los futuros del S&P 500 y del Nasdaq Composite retrocedieron cerca de 1,6 %.
Los inversionistas temen que un aumento sostenido en los precios del combustible vuelva a impulsar la inflación y termine afectando el crecimiento económico global.
Impacto en el costo de vida
En Estados Unidos, el aumento ya comienza a sentirse en el bolsillo de los consumidores. Tras los primeros ataques registrados el 28 de febrero en Irán, el precio promedio de la gasolina alcanzó los US$3,45 por galón, lo que representa un aumento del 16 % frente a la semana anterior, según datos de la American Automobile Association.
Expertos advierten que si los precios del petróleo y del gas se mantienen elevados durante un periodo prolongado, podrían intensificarse los problemas de costo de vida en el país. Esto, además, podría generar presión política sobre la administración de Trump y el Partido Republicano de cara a las próximas elecciones de mitad de mandato.

