El Tribunal Superior de Santa Marta ratificó en segunda instancia la condena a 48 años de prisión contra Dalmer Antonio Álvarez Guerra, por los delitos de acceso carnal y actos sexuales con persona incapaz de resistir, así como secuestro.
Según la Fiscalía General de la Nación, entre 2009 y 2010, Álvarez Guerra, propietario de un establecimiento comercial en el sector de El Rodadero, contactaba a adolescentes y mujeres con la promesa de emplearlas como modelos o vendedoras de prendas de vestir.
Las víctimas eran llevadas a su local o a su vivienda en el barrio Gaira, donde, según la investigación, el hombre realizaba rituales de corte esotérico y suministraba brebajes con opioides que las dejaban en estado de somnolencia y pérdida de conciencia, anulando su capacidad de resistencia.
En ese estado de vulnerabilidad, Álvarez Guerra cometió múltiples actos sexuales, no solo en su establecimiento y vivienda, sino también en moteles. Una de las víctimas, menor de 14 años, fue además secuestrada durante aproximadamente 20 días, siendo amenazada y mantenida bajo coacción.
El sentenciado fue capturado el 30 de enero en Fonseca, La Guajira, por investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y deberá cumplir su condena en la cárcel Rodrigo de Bastidas de Santa Marta.

