El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, rechazó la suspensión provisional del decreto que fijó el salario mínimo para 2026 en $1.750.905 y calificó la decisión del Consejo de Estado como una medida “nefasta” para millones de trabajadores del país.
El alto tribunal suspendió los efectos del Decreto 1469 de 2025 y ordenó al Ejecutivo expedir, en un plazo de ocho días calendario, un nuevo decreto transitorio que establezca el porcentaje provisional de incremento mientras se resuelve de fondo la legalidad del acto administrativo.
Sanguino sostuvo que la determinación afecta directamente a cerca de seis millones de colombianos que devengan entre uno y dos salarios mínimos. “No es una decisión contra el Gobierno, es contra los trabajadores”, afirmó, al advertir que el Ejecutivo defenderá los criterios técnicos que sustentaron el aumento del 23 %.
Según explicó, el incremento se basó en variables como inflación causada y proyectada, crecimiento económico, productividad y el mandato constitucional de garantizar un salario “vital y móvil”, además de referencias a estándares internacionales sobre condiciones mínimas de subsistencia.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, también cuestionó la decisión y señaló que tendrá repercusiones políticas. A su juicio, la discusión sobre el salario mínimo podría convertirse en uno de los ejes centrales del debate público en las próximas semanas.
El Consejo de Estado aclaró que la suspensión es una medida cautelar y no constituye una decisión definitiva sobre la legalidad del aumento. Entretanto, el Gobierno deberá expedir el nuevo decreto transitorio y sustentar jurídicamente el ajuste, en medio de un clima de tensión institucional y expectativa económica.


