El Gobierno de Gustavo Petro decretó una emergencia económica, social y ecológica por 30 días para atender la crisis generada por las intensas lluvias en diferentes regiones del país.
La medida permitirá reasignar recursos y tomar decisiones urgentes con el fin de apoyar a las comunidades afectadas, garantizar atención inmediata y acelerar los procesos de recuperación frente a los daños ocasionados por el fenómeno climático.
La medida, que cubre ocho departamentos priorizados, faculta al Ejecutivo para reasignar recursos, emitir decretos legislativos y tomar decisiones urgentes para apoyar a las comunidades afectadas y acelerar la recuperación. Además, ordena la convocatoria al Congreso para cumplir con el control político previsto en la Constitución.


Según el Ideam y la Dimar, el fenómeno estuvo asociado a un desplazamiento inusual de un frente frío hacia el Caribe colombiano, provocando vientos intensos, oleajes por encima de los rangos climatológicos y lluvias extremas. En algunos sectores, los acumulados de precipitación superaron entre el 130 % y el 180 % del promedio mensual histórico, generando inundaciones, crecientes súbitas y movimientos en masa.
El consolidado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reporta:
- 65 emergencias registradas
- 61 municipios afectados
- Más de 69.000 familias damnificadas
- Más de 252.000 personas impactadas
- 10 personas fallecidas
Las afectaciones incluyen daños en viviendas, vías, puentes, acueductos, centros educativos y de salud, así como pérdidas en áreas productivas. Las autoridades advirtieron que las alertas hidrológicas emitidas en febrero de 2026 superaron los registros de los últimos seis años, reflejando la magnitud excepcional del fenómeno.

