Amenazar al periodismo es atacar a la democracia
El silencio no es una opción. Las amenazas contra el periodista Jean Pierre Serna no pueden ni deben pasar como un hecho más en el ya largo historial de intimidaciones contra quienes ejercen el oficio de informar en Colombia. Lo ocurrido no es un asunto privado ni aislado: es una agresión directa al periodismo, a la libertad de expresión y al derecho ciudadano a saber.
Que un periodista tenga que hacer públicas amenazas para proteger su vida evidencia una falla grave del Estado y un entorno cada vez más hostil para la prensa. Intimidar, amedrentar o intentar silenciar a un comunicador es una práctica propia de quienes temen a la verdad y rehúyen al escrutinio público.

Desde distintos sectores del gremio periodístico se levanta hoy una voz de rechazo rotundo, de solidaridad absoluta con Jean Pierre Serna y de advertencia clara: no se puede normalizar el miedo como parte del ejercicio periodístico.
Hacemos un llamado urgente a la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), a la Fiscalía General de la Nación, a la Policía Nacional y a la Unidad Nacional de Protección para que activen de inmediato los protocolos correspondientes, investiguen el origen de las amenazas y garanticen condiciones reales de seguridad para el periodista.
Cada amenaza que queda impune envía un mensaje peligroso: que informar tiene precio. Y eso es inaceptable en un país que se dice democrático.
Proteger a Jean Pierre Serna es proteger al periodismo. Proteger al periodismo es proteger a la sociedad.
Hoy más que nunca, no nos callamos.

