Tras el alto incremento del salario mínimo, el Ministerio de Vivienda expidió un borrador de decreto que plantea que el precio de la Vivienda de Interés Social (VIS) sea fijado y comercializado en pesos y no en salarios mínimos, con el objetivo de evitar afectaciones económicas a los compradores.
La iniciativa busca reducir el impacto que tiene el aumento del salario mínimo en el valor final de las viviendas VIS, ya que actualmente su precio está indexado a esta referencia, lo que encarece automáticamente los inmuebles cada vez que se decreta un ajuste salarial.
Sin embargo, expertos del sector inmobiliario y de la construcción han advertido que la medida podría poner en riesgo negocios ya consolidados, generar inseguridad jurídica y afectar proyectos que fueron estructurados financieramente bajo el esquema vigente de salarios mínimos.


De acuerdo con analistas, el cambio en la forma de comercialización podría obligar a revisar contratos, cierres financieros y esquemas de financiación, impactando tanto a constructores como a entidades crediticias y compradores que ya se encuentran en procesos avanzados.
El borrador de decreto se encuentra en etapa de revisión y comentarios, por lo que el Gobierno nacional deberá evaluar las observaciones del sector antes de su eventual expedición definitiva.

