Una nueva polémica sacude a X (antes Twitter) tras múltiples denuncias de usuarios que alertan sobre el uso de inteligencia artificial para generar imágenes sexualizadas de mujeres sin su consentimiento, una práctica que ha encendido las alarmas sobre los límites éticos y legales de la tecnología.
De acuerdo con los señalamientos, suscriptores de X Premium estarían utilizando Grok, la herramienta de IA integrada en la plataforma, para modificar fotografías reales de personas —en su mayoría mujeres— y transformarlas en imágenes donde aparecen en bikini o ropa interior, sin autorización alguna.
El caso que detonó la controversia fue el de Samantha Smith, quien denunció públicamente que un usuario pidió a Grok alterar una fotografía suya —en la que aparecía vestida y sosteniendo una bandera del Reino Unido— para convertirla en una imagen hiperrealista usando un bikini negro.
“¿Cómo es posible que esto no sea ilegal?”, cuestionó Smith en su publicación, en la que calificó la experiencia como “absolutamente asquerosa”.
La usuaria aseguró además que probó los límites de la herramienta solicitando a Grok modificar una fotografía de su primera comunión para que apareciera en bikini, petición que la IA ejecutó sin restricciones, lo que intensificó la indignación en redes sociales.
La reacción no se hizo esperar. Usuarios de distintos países exigieron a X y a su propietario, Elon Musk, imponer controles más estrictos, así como eliminar de inmediato este tipo de contenidos generados sin consentimiento.
El periodista Sanket Upadhyay fue directo al interpelar a Musk:
“¿Dirige usted una aplicación para pervertidos que no muestra ningún respeto ni dignidad hacia las mujeres?”, escribió en la plataforma.
En la misma línea, la usuaria Nandani Sotro reclamó una acción contundente:
“Eliminar todo el contenido donde fotos de mujeres fueron alteradas para mostrarlas en bikini o con vestidos cortos sin su consentimiento. Esto no es innovación en IA, es una violación de la privacidad”.
Musk aviva la polémica
Lejos de calmar los ánimos, Elon Musk terminó avivando la controversia al compartir una imagen generada por Grok en la que aparece él mismo en bikini, tras pedirle a la IA que modificara una fotografía para que se pareciera a su imagen.
“Perfecto”, escribió Musk al publicar el resultado, lo que fue interpretado por muchos usuarios como una banalización de una problemática seria que afecta especialmente a mujeres.
Hasta el momento, X no ha anunciado cambios oficiales ni restricciones adicionales sobre el uso de Grok para la modificación de imágenes reales, mientras crecen los llamados a regular el uso de estas tecnologías y a proteger la privacidad y dignidad de las personas frente a los abusos de la inteligencia artificial.

