Un contundente operativo de las autoridades permitió desarticular en Medellín un alambique clandestino dedicado a la producción y distribución de licor adulterado, una práctica ilegal que representa un grave riesgo para la salud pública, especialmente durante las celebraciones de Navidad y fin de año.
La acción fue liderada por la Secretaría de Seguridad y Convivencia de Medellín, en articulación con la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, como parte de la estrategia preventiva desplegada en la temporada decembrina para proteger la vida de los ciudadanos.
Durante el procedimiento, las autoridades incautaron 339 botellas de licor de diferentes marcas, 25.000 mililitros de licor a granel almacenado en canecas plásticas, 12 bolsas con alcohol, 1.205 botellas vacías, 5.160 tapas, 3.488 etiquetas de aguardiente y ron, 473 dosificadores, un teléfono celular y $518.000 en efectivo.
Según informaron las autoridades, el material decomisado evidencia una operación ilegal a gran escala, lista para abastecer puntos estratégicos de la ciudad. En el lugar fue capturada una mujer de 49 años, quien quedó a disposición de la Fiscalía por el delito de corrupción de alimentos.
El licor adulterado tendría un valor aproximado de $32 millones en el mercado ilegal. Las investigaciones preliminares indican que era distribuido en zonas de alta afluencia como la comuna 13-San Javier, el corregimiento de San Cristóbal y el centro de Medellín.
Con este golpe, las autoridades afectan directamente las finanzas de grupos delincuenciales organizados, que, según las estimaciones, obtenían ganancias cercanas a los $15 millones semanales mediante esta actividad ilícita. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para adquirir licor únicamente en establecimientos autorizados y denunciar cualquier irregularidad.

