Una seria emergencia ambiental se estaría registrando en el Embalse del Guájaro, luego de que comunidades del sur del Atlántico denunciaran el ingreso constante de cientos de metros cúbicos de aguas negras al sistema hídrico, situación que pone en riesgo la salud pública, la fauna y el equilibrio ecológico de la zona.
De acuerdo con las denuncias ciudadanas, los vertimientos se estarían presentando de manera permanente, generando un progresivo deterioro en la calidad del agua. Pese a las reiteradas solicitudes elevadas ante la Corporación Regional Autónoma del Atlántico (CRA), la problemática persiste sin que, hasta el momento, se evidencien acciones efectivas para frenar la contaminación.
Habitantes y líderes comunitarios advierten que el embalse cumple un papel fundamental para el abastecimiento de agua, la pesca artesanal y la sostenibilidad ambiental de varios municipios del departamento, por lo que el impacto de estos vertimientos podría tener consecuencias graves a corto y mediano plazo.
Ante este panorama, la comunidad exige la intervención inmediata de las autoridades ambientales y sanitarias, con el fin de evaluar el impacto real de las descargas contaminantes, identificar a los responsables y aplicar controles, sanciones y soluciones estructurales que permitan proteger este recurso hídrico estratégico.
“El Guájaro no puede seguir siendo víctima de la negligencia. Está en juego la vida de las comunidades y del ecosistema”, señalaron voceros ciudadanos.

