La Reforma Tributaria del Gobierno de Gustavo Petro atraviesa su momento más crítico.
Diez de los 17 senadores de la Comisión Tercera del Senado presentaron una ponencia que pone en jaque la iniciativa, dejando su aprobación prácticamente imposible en la actual sesión legislativa.
La movida evidencia la fractura interna en el Congreso y el creciente descontento frente a los cambios propuestos por el Ejecutivo. Según fuentes del Senado, los senadores que respaldan la ponencia consideran que la reforma carece de consenso y genera cargas excesivas a ciertos sectores, además de no contar con el apoyo suficiente de la ciudadanía.
El golpe legislativo llega después de semanas de debate intenso y presión de gremios empresariales, que han advertido sobre posibles efectos negativos en la economía. Con esta ponencia, el proyecto enfrenta un futuro incierto: la administración Petro tendrá que revisar sus propuestas, negociar nuevamente con los congresistas o buscar alternativas que eviten que la iniciativa quede enterrada en el Congreso.

El escenario político se tensiona cada vez más, y la Reforma Tributaria se convierte en el termómetro de la capacidad del Gobierno para imponer su agenda económica en un Congreso dividido.

