Lo que se esperaba fuera un espacio para aclarar dudas y socializar el polémico cobro de valorización en Puerto Colombia terminó convirtiéndose en una jornada marcada por la baja asistencia y el creciente malestar de la ciudadanía frente al proceso liderado por el Instituto Nacional de Vías (Invías).
La audiencia, realizada este jueves, mostró un auditorio prácticamente vacío. La mayoría de propietarios o poseedores de predios del municipio no acudió, situación que varios asistentes atribuyeron a la falta de notificación adecuada y a la desconfianza generalizada en el trámite.
Además, el evento estuvo rodeado de cuestionamientos por los gastos invertidos en su logística, lo que algunos consideraron “un derroche innecesario” en medio de múltiples fallos judiciales que han frenado el cobro en el Atlántico y Bolívar.
Uno de los ciudadanos presentes, Alberto Forero, reiteró su rechazo a la medida y calificó la contribución como “ilegal, injusta e inequitativa”. Aseguró que, pese a decisiones de tribunales que han detenido el proceso, se siguen convocando audiencias “a las que nadie asiste y que nadie entiende”.
Por su parte, los delegados del Invías defendieron la realización de los encuentros e indicaron que se están cumpliendo las medidas cautelares emitidas por el Tribunal. Según explicaron, estas exigen informar a la comunidad mediante reuniones públicas, lo que implica asumir costos logísticos.
La jornada terminó sin mayores avances y dejó en evidencia un ambiente de fractura entre la institucionalidad y los habitantes del municipio, quienes insisten en que el proyecto carece de respaldo social y claridad jurídica.

