La Universidad del Atlántico amaneció en medio de una tormenta institucional. El Ministerio de Educación Nacional ordenó su intervención mediante la Resolución 022126 del 14 de noviembre de 2025, firmada por el ministro Daniel Rojas Medellín, una decisión que marca un nuevo capítulo en la historia reciente del alma máter.
La medida, de carácter preventivo, impone vigilancia especial sobre la institución para garantizar su adecuado funcionamiento, luego de que se elevaran denuncias y reportes sobre presuntas irregularidades administrativas. Aunque el Ministerio no ha divulgado públicamente los detalles de los hallazgos, se mencionan posibles fallas en la gobernanza, manejo de recursos y tensiones internas que habrían encendido las alarmas en el Gobierno.


La resolución, ya notificada a las directivas universitarias, señala que la vigilancia especial se mantendrá hasta nueva orden, lo que abre la puerta a eventuales ajustes en la administración y a decisiones que podrían impactar la rectoría y los órganos de gobierno interno.
La comunidad universitaria —estudiantes, docentes y trabajadores— permanece a la expectativa:
¿Se avecinan cambios profundos en la dirección de la universidad?
¿Qué detectó exactamente el Ministerio durante las revisiones?
¿Habrá impacto en los procesos académicos y administrativos?
Por ahora, la orden de intervención marca el inicio de un proceso que podría redefinir el rumbo de la principal institución pública de educación superior del Caribe colombiano.
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