Una operación conjunta de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la DEA permitió desarticular una estructura señalada de estar dedicada al tráfico de cocaína y lavado de activos, con operaciones en Medellín, Cali y el Urabá antioqueño.
El procedimiento dejó como resultado la captura de 10 personas, entre ellas una que era requerida por las autoridades de Estados Unidos con fines de extradición.
La investigación, adelantada por la Policía Antinarcóticos en coordinación con la DEA y la Fiscalía, permitió establecer el alcance financiero que habría tenido la organización y la manera como presuntamente utilizaba mecanismos del sistema económico formal para ocultar recursos provenientes del narcotráfico.
US$180 millones movidos mediante criptoactivos
Uno de los principales hallazgos de los investigadores fue el movimiento de aproximadamente 180 millones de dólares en criptoactivos, utilizados presuntamente para facilitar el traslado y ocultamiento de recursos.
A esto se suman operaciones financieras realizadas en Colombia por cerca de $2,3 billones, distribuidas en aproximadamente 2.000 transacciones internacionales.
De acuerdo con las autoridades, la organización habría utilizado una combinación de empresas legalmente constituidas, cuentas y billeteras virtuales y diferentes operaciones con activos digitales para darle apariencia de legalidad al dinero.
El entramado habría permitido mover importantes cantidades de capital sin que inicialmente fuera evidente su relación con las actividades del narcotráfico.
Empresas legales para ocultar dinero ilícito
La investigación estableció que los integrantes de la estructura presuntamente recurrieron a sociedades comerciales constituidas legalmente para introducir y canalizar recursos de origen ilícito.
A través de estas empresas y de operaciones financieras y digitales, los investigadores rastrearon movimientos que estarían relacionados con las ganancias obtenidas por el tráfico de cocaína.
El uso de criptoactivos habría representado una de las principales herramientas de la organización para trasladar recursos y dificultar el seguimiento de las autoridades.
Millonario golpe al patrimonio criminal
Además de las capturas, las autoridades avanzaron contra los bienes que estarían vinculados con las actividades ilícitas.
En el marco de la operación fueron afectados mediante extinción del derecho de dominio 39 bienes, cuyo valor aproximado asciende a 12 millones de dólares.
La medida representa un golpe directo al patrimonio de la organización, al impedir que los bienes presuntamente adquiridos o utilizados con recursos ilícitos continúen bajo control de sus responsables.
Investigación apunta al corazón financiero de la organización
Para los investigadores, el resultado no solamente representa la captura de los presuntos integrantes de la estructura, sino también la identificación de los mecanismos utilizados para mover y ocultar las ganancias del narcotráfico.
La operación permitió seguir el rastro de recursos desde las actividades relacionadas con el tráfico de cocaína hasta las operaciones financieras y digitales que, presuntamente, buscaban borrar su origen.
Las diez personas capturadas quedaron a disposición de las autoridades competentes y deberán responder dentro de los procesos judiciales correspondientes. En el caso del ciudadano requerido por Estados Unidos, se adelantarán los trámites relacionados con la solicitud de extradición.
El operativo vuelve a poner bajo la lupa el creciente uso de criptoactivos, billeteras digitales y empresas aparentemente legales como herramientas para el lavado de grandes cantidades de dinero provenientes de economías criminales.

