El expresidente Álvaro Uribe Vélez y el presidente Gustavo Petro volvieron a cruzar dardos, esta vez por cuenta de la Universidad Externado de Colombia y su rol en el debate sobre la justicia.
Todo comenzó cuando Petro expresó su “decepción” con su alma máter, luego de que esta anunciara un panel jurídico para analizar el proceso judicial que lo enfrenta a Uribe. El mandatario, notablemente molesto, acusó a la universidad de ceder espacio a “seudojuristas” para defender al exmandatario condenado en primera instancia por soborno y fraude procesal.
“Me entristece que la universidad liberal, de la que aprendí a ser librepensador, se ponga al servicio de lo peor que he visto en el derecho colombiano”, escribió Petro en X.
Uribe, sin pelos en la lengua y con tono burlón, respondió con una frase que ya circula como meme político:
“No merece título ni de la Universidad que graduó a la Peliteñida de Betty la Fea”, escribió, en clara referencia a Petro y al personaje de Patricia Fernández.
¿Debate académico o novela política?
El choque no fue solo de trinos, sino de símbolos. Petro comparó la defensa de la jueza Sandra Heredia —quien lo condenó en primera instancia— con la lucha de Policarpa Salavarrieta, mientras que Uribe recurrió a la ironía farandulera para deslegitimar su paso por el Externado.
Y entre tanto fuego cruzado, salió el periodista Daniel Coronell, quien apuntó que varios de los ponentes del foro jurídico tienen vínculos con el entorno de Uribe, e incluso estarían considerando integrarse a su defensa en el proceso de casación.
¿Es esta la nueva “Batalla de las Togas”?
El rifirrafe tiene todos los ingredientes: política, universidad, justicia, egos, ironía y hasta referencias a Betty la Fea. Pero también deja al descubierto una profunda fisura sobre la legitimidad institucional, el uso de los espacios académicos y el eterno enfrentamiento entre dos visiones de país.