La familia de la víctima exige claridad y justicia tras lo sucedido, mientras que las autoridades pertinentes adelantan la investigación.
Según cuenta su hermana, quien lo acompañó hasta la puerta del consultorio sin imaginar que sería la última vez que lo vería con vida, el joven convulsionó tras recibir anestesia.
La joven, al notar movimientos extraños y voces alteradas dentro de la sala inmediatamente entró en desespero, pero los especialistas intentaron tranquilizarla y le aseguraron que todo estaba bajo control y que procederían con una segunda dosis de anestesia. Sin embargo, 40 minutos más tarde, ella lo encontró inmóvil. Posteriormente lo trasladaron a un hospital, pero era demasiado tarde.
El hecho, que ocurrió en Santa Marta, tiene a la comunidad sorprendida, tanto así que, la familia de la víctima impuso una denuncia por negligencia médica y exige justicia.
De acuerdo con el portal “Entérate en línea”, el joven llegó temprano al centro de radiología y la indicación médica era clara, una resonancia en la cabeza para evaluar un quiste. Todo parecía rutinario hasta que, minutos después, la calma se rompió. Su hermano estaba inmóvil, con una palidez que delataba la tragedia.
“Nos dijeron que ya no había nada que hacer “, contó la hermana al medio en mención.
¿No hicieron nada para salvar a Aldair Rodríguez?
A pesar de la situación, el centro de radiología decidió trasladarlo al hospital Julio Méndez Barreneche. La familia guardaba una mínima esperanza, pero los médicos solo confirmaron lo que ya temían, porque Aldair llegó sin signos vitales.
Para los familiares, el traslado no fue más que un intento de deslindarse de responsabilidades. Ellos creen que Aldair murió en la sala de resonancia y que, en lugar de enfrentar la realidad, intentaron prolongar lo inevitable.