Según el último informe trimestral de homicidios en el Departamento del Atlántico, entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2025, se registraron un total de 41 homicidios, un aumento de 7 casos en comparación con los 34 homicidios ocurridos en el mismo periodo de 2024, así lo explicó el expersonero de Barranquilla, Arturo Medrano. Esta cifra refleja una tendencia preocupante que contrasta con los esfuerzos de seguridad en la región.

El informe destaca que, aunque ha habido esfuerzos por mejorar la seguridad y reducir los índices de violencia en diversas zonas del departamento, la tasa de homicidios sigue sin mostrar una reducción significativa. En particular, el área metropolitana de Barranquilla ha sido una de las más afectadas.
Según los datos recopilados desde 2010, los homicidios en el área metropolitana del Atlántico no han disminuido sustancialmente en los últimos 15 años, lo que refleja la dificultad de abordar el crimen organizado y la violencia en la región.

Municipio por municipio
El informe también presenta una desglose municipio por municipio, detallando las ciudades con mayor incidencia de homicidios. Barranquilla, como la ciudad más poblada, continúa siendo la de mayor preocupación, pero también se observa un aumento en municipios cercanos, como Soledad y Malambo, donde el crimen organizado y las disputas territoriales han generado un ambiente de inseguridad.

Comparación 2024-2025
Si bien el incremento de 7 homicidios puede parecer relativamente bajo en términos absolutos, el informe recalca que este aumento puede ser indicativo de una tendencia más amplia que se estaría desarrollando a lo largo de los meses. La diferencia es aún más alarmante si se compara con los esfuerzos de seguridad que, según algunos analistas, no han logrado tener un impacto significativo en la reducción de los homicidios, particularmente en las zonas periféricas del área metropolitana.
En los últimos años, a pesar de la implementación de políticas de seguridad pública y el aumento en el pie de fuerza de las autoridades, los homicidios en el Atlántico han seguido una tendencia ascendente o se han mantenido estancados en cifras altas, lo que ha generado preocupación en las autoridades locales y en la comunidad.

Los analistas señalan que, además de los factores sociales y económicos, el crimen organizado sigue siendo una de las principales causas detrás de este aumento de homicidios. Los enfrentamientos entre grupos criminales por el control de rutas de narcotráfico, microtráfico y extorsión han generado un ambiente de violencia en varias zonas del departamento. A esto se suma la creciente preocupación por la violencia intrafamiliar y las disputas territoriales que afectan a las comunidades más vulnerables.
El aumento de los homicidios en el primer trimestre de 2025 es una señal clara de que se deben redoblar los esfuerzos para enfrentar el crimen organizado y garantizar la seguridad ciudadana.
En respuesta al aumento de homicidios, se espera que el gobierno local y departamental implementen nuevas estrategias de seguridad, como el reforzamiento del patrullaje en las zonas más conflictivas, el incremento de operativos conjuntos con la Fiscalía y la Policía Nacional, y la reactivación de programas de prevención de violencia en barrios vulnerables.
La situación de los homicidios en Barranquilla y el Atlántico sigue siendo una de las principales preocupaciones de las autoridades locales, quienes reiteran su compromiso de reducir los índices de criminalidad y garantizar la tranquilidad de los habitantes del departamento. Sin embargo, la tendencia en los primeros tres meses de 2025 sugiere que este objetivo aún se encuentra lejos de alcanzarse.
Tasa de homicidios en el Área Metropolitana
El análisis histórico de los últimos 15 años muestra que, a pesar de las políticas implementadas, la tasa de homicidios en el área metropolitana de Barranquilla no ha mostrado una reducción significativa. Las autoridades locales y la oficina de seguridad ciudadana con su cuerpo asesor, deberán evaluar nuevas estrategias efectivas para combatir la criminalidad y abordar las causas estructurales de la violencia en la región, ya que las cifras de homicidios siguen siendo alarmantes.
Con el inicio de un nuevo trimestre, las autoridades han expresado su preocupación y reiterado su compromiso de continuar con los esfuerzos para reducir la violencia y garantizar la seguridad en el Departamento del Atlántico. Sin embargo, los retos siguen siendo enormes y es probable que este sea un tema de debate continuo en los próximos meses.