Las balas traspasaron las tablas que hacen de pared en casa dónde dormía el pequeño José Ángel

Era de nacionalidad venezolana con tan solo 9 años la víctima mortal inocente de la violencia en Barranquilla.

José Ángel Villarreal Morillo, el niño venezolano de 9 años que llegó con su mamá a Barranquilla a la edad de 3 años en busca de un mejor futuro.

Sin embargo, pasadas las 11 de la noche del viernes la violencia terminó acabando con los sueños de un pequeño y de pasó dejó muerta en vida a su mamá Yoelis Morillo.

La mujer, también de nacionalidad venezolana, se gana la vida arreglando y limpiando los productos en la plaza del pescado, en Barranquillita. 

De esa manera llevaba el sustento diario a sus cinco hijos, entre ellos el pequeño José Ángel.

El relato de Yoelis es desgarrador sobre cómo ocurrieron los hechos. 

“Ya estábamos durmiendo y escuché los disparos. En el cuarto estaban tres de mis hijos y traté de tirarlos al suelo, pero cuando fui a ver a José Ángel estaba lleno de sangre”, relató la mujer a Zona Cero este  sábado a las afueras de Medicina Legal.

El pequeño fue llevado al Hospital General de Barranquilla, donde los médicos confirmaron su deceso.

Una bala ‘perdida’ traspasó la pared de tabla de la humilde vivienda e impactó al pequeño.

El origen de las balas

La información señala que en una vivienda abandonada dos hombres estaban aparentemente siendo torturados por desconocidos. Uno de ellos estaba amarrado de brazos y le dispararon en cuatro ocasiones en la cabeza. Murió dentro del inmueble.

La otra persona trató de darse a la huida y corrió a la calle, pero los sicarios le dispararon en al menos ocho ocasiones y lo dejaron sin vida en la vía pública.

Fue en ese momento en que dispararon y una bala atravesó la madera de la humilde vivienda donde dormía José Ángel con su familia, lo impactó y desafortunadamente falleció. 

Uno de los hombres asesinados fue identificado por las autoridades como Oswaldo Enrique Beltrán Anaya, quien fue la persona que quedó muerta dentro de la vivienda. 

Según la Policía, registraba una anotación por hurto en el año 2017. Familiares dieron a conocer su identidad en el lugar de los hechos donde la Policía inspeccionaba en busca de material probatorio. 

Del otro hombre que quedó muerto sobre la calle aún se desconoce su identidad.